
sábado, 20 de septiembre de 2008
domingo, 14 de septiembre de 2008
viernes, 12 de septiembre de 2008
el primer beso
El primer beso
Besar por primera vez los labios de una mujer puede ser una fascinante experiencia a cualquier edad. Desde la primera novia hasta ya el octavo intento, el primer beso es siempre una explosión de sensaciones, emociones, sabores. Es descubrir a la otra persona, conocer que gusto tiene su boca. Robarle el aliento, endulzar su corazón, romper una barrera, transportarse a otra dimensión, crear una complicidad, sellar un pequeño pacto, celebrarlo.
La primera vez que bese a mi novia estábamos en un bar. Era la noche de un primero de enero. Hablabamos y hablábamos . Veniamos saliendo ya unos cuantos días juntos, pero siempre teníamos compañía.
Yo me sentía muy atraído a ella. A su sonrisa, su perfume. Me encantaba escuchar su voz. Ver sus movimientos faciales. Su alegría femenina.
Simplemente la sujete del mentón para darle dirección y confianza y estrelle mis labios contra los suyos provocando una explosión ensordecedora pero silenciosa. El mundo desapareció entonces. Eramos los dos solos en el Eden, el paraíso, o en el principio de los tiempos. Un suave y eléctrico cosquilleo en los labios encendio un motor que enviaba una droga llamada amor a todo nuestro cuerpo. Me secuestro el tiempo.
Tal vez paso media hora, y las caricias continuaban. Nos separamos un segundo y nos despertamos de aquel sueño. Nos miramos y aclaramos las cosas.
De esto ya transcurrieron unos meses, y la verdad, cada dia nos besamos mejor-
Besar por primera vez los labios de una mujer puede ser una fascinante experiencia a cualquier edad. Desde la primera novia hasta ya el octavo intento, el primer beso es siempre una explosión de sensaciones, emociones, sabores. Es descubrir a la otra persona, conocer que gusto tiene su boca. Robarle el aliento, endulzar su corazón, romper una barrera, transportarse a otra dimensión, crear una complicidad, sellar un pequeño pacto, celebrarlo.
La primera vez que bese a mi novia estábamos en un bar. Era la noche de un primero de enero. Hablabamos y hablábamos . Veniamos saliendo ya unos cuantos días juntos, pero siempre teníamos compañía.
Yo me sentía muy atraído a ella. A su sonrisa, su perfume. Me encantaba escuchar su voz. Ver sus movimientos faciales. Su alegría femenina.
Simplemente la sujete del mentón para darle dirección y confianza y estrelle mis labios contra los suyos provocando una explosión ensordecedora pero silenciosa. El mundo desapareció entonces. Eramos los dos solos en el Eden, el paraíso, o en el principio de los tiempos. Un suave y eléctrico cosquilleo en los labios encendio un motor que enviaba una droga llamada amor a todo nuestro cuerpo. Me secuestro el tiempo.
Tal vez paso media hora, y las caricias continuaban. Nos separamos un segundo y nos despertamos de aquel sueño. Nos miramos y aclaramos las cosas.
De esto ya transcurrieron unos meses, y la verdad, cada dia nos besamos mejor-
Discusion de niños, solucion de adultos.
En una plaza de barrio un grupo de niños juega en el sector de juegos infantiles. Tienen las hamacas, el tobogan, el subibaja, y los caballitos a su disposicion.
En eso Pablito empieza a subirse a uno de los caballitos cuando Marquitos toma una de las manijas del mismo juego y empiezan a pelearse para definir quien jugara alli.
-"Dejalo! Yo lo vi primero!" - Grita Marcos.
-"Que decis? Yo llegue antes!" -exclama Pablo.
Hay gritos, pataletas y mucha bronca. Empieza la agresion fisica. Pablo empuja a Marcos, pero este se le aferra al cuello.
"Soltame o te pego un puñete, eh?" -Dice uno.
"Asi!? animate! si me pegas le digo a mi papa y te caga a palos, maricon de mierda!" -dice el otro
"Ah, si!? Si tu papa me toca, mi papa lo faja. Es cinturon negro de karate! Lo hace mierda al boludito de tu papa!" -Advierte uno.
"si?"-responde Pablo indiferente "Mi papa es policia...asi que cuidadito, eh?"
"Mi viejo lo faja con una mano a tu viejo" - grita marcos.
Entonces Pablo le mete una piña en la jeta a Marcos que cae al piso como un pelandrun. Su padre corre a ver que pasa. El padre de Pablo tambien viene. Y en la discusion uno sube el tono y el otro le encaja una cachetada. Entonces se insultan, y empiezan los golpes de karate del papa de marcos, quien deja al papa de Pablo en el piso todo doblado y machucado.
Marcos sonrie viendo a su padre victorioso. La gloria abanica sus rostros. Hasta que el policia saca su reglamentaria y le hace un par de agujeros en el pecho. y para terminar la remata con un tiro en la jeta...El tipo cae reventado al piso, y su sangre es chupada por la arena del parque. Marcos grita desconsolado, y llora a cuatro vientos. Pablito se le acerca y le dice..."Viste, te dije que cuidadito con mi papa, gil!"
En eso Pablito empieza a subirse a uno de los caballitos cuando Marquitos toma una de las manijas del mismo juego y empiezan a pelearse para definir quien jugara alli.
-"Dejalo! Yo lo vi primero!" - Grita Marcos.
-"Que decis? Yo llegue antes!" -exclama Pablo.
Hay gritos, pataletas y mucha bronca. Empieza la agresion fisica. Pablo empuja a Marcos, pero este se le aferra al cuello.
"Soltame o te pego un puñete, eh?" -Dice uno.
"Asi!? animate! si me pegas le digo a mi papa y te caga a palos, maricon de mierda!" -dice el otro
"Ah, si!? Si tu papa me toca, mi papa lo faja. Es cinturon negro de karate! Lo hace mierda al boludito de tu papa!" -Advierte uno.
"si?"-responde Pablo indiferente "Mi papa es policia...asi que cuidadito, eh?"
"Mi viejo lo faja con una mano a tu viejo" - grita marcos.
Entonces Pablo le mete una piña en la jeta a Marcos que cae al piso como un pelandrun. Su padre corre a ver que pasa. El padre de Pablo tambien viene. Y en la discusion uno sube el tono y el otro le encaja una cachetada. Entonces se insultan, y empiezan los golpes de karate del papa de marcos, quien deja al papa de Pablo en el piso todo doblado y machucado.
Marcos sonrie viendo a su padre victorioso. La gloria abanica sus rostros. Hasta que el policia saca su reglamentaria y le hace un par de agujeros en el pecho. y para terminar la remata con un tiro en la jeta...El tipo cae reventado al piso, y su sangre es chupada por la arena del parque. Marcos grita desconsolado, y llora a cuatro vientos. Pablito se le acerca y le dice..."Viste, te dije que cuidadito con mi papa, gil!"
Manual para nacer.
El nacimiento será duro para vos tanto como para tu madre. Aunque como no tendras tanto uso de la razón se te olvidara muy pronto. En cambio para tu mama será una pesadilla que no olvidara por mucho tiempo. Ya cuando seas adolescente la escucharas lamentando haber tenido que pasar por tanto sufrimiento. Si podes evitarle tanto dolor hacelo. Una cesarea es un buen recurso aunque le dejaras una marca en el vientre de por vida.
Es muy difícil adivinar desde dentro de la panza saber que dia es alla afuera. Si podes evitar los días festivos, o los finales de los campeonatos mejor. Nacer después de medianoche es bastante tedioso tanto para la porta bebes como para el partero, y por lo general nadie te viene a visitar sino hasta mañana. Supongo que un jueves o un viernes esta bastante bien para un primerizo como vos.
En tu incomoda espera podras aprovechar para dar algunas sesiones de buceo y algún picadito de futbol. Si podes aprovechar tus tiempos de ocio tratando de escuchar que pasa allí fuera tendras aptitudes para la música, y también para ser un adicto al chusmerio barato, cosa muy útil para ingresar en el circulo de vecinas viejas. Podes practicar sonrisas y llantos, asi conquistaras con mas facilidad a tus seres cercanos.
El Momento del parto…
Un par de días antes deberas empezar un clavado hacia el fondo. Alli encontraras una bolsa que romperas y veras la luz al final del túnel. Esta escena la volveras a ver muchas veces mas a lo largo de tu vida.
La salida será un tanto dramática. Escucharas la voz quejosa y angustiante de una mujer. Sabemos que la primera impresión es la que cuenta. Sera por eso que sentiras toda tu vida que tu madre es una vieja chillona, y tal vez por esto no quieras darle tanta atención. Pero bueno, tenele paciencia. Oiras también otras voces. Una voz muy seria y firme dando ordenes y gritos. No te preocupes que no es para vos…es para tu mama. No es tu papa, es el partero. A tu padre lo veras después…si es que no se fue a ver un partido de futbol o se desmayo (el muy maricon). Generalmente los padres están al lado de la madre, consolándola, pidiendo perdón, jurando que es la ultima vez. Tambien tienen miedo pero no lo quieren mostrar…
Cuando salgas veras por fin a tu madre…estará hecha un asco…transpirada, despeinada, agobiada. Pero por suerte la naturaleza es sabia…cuando naces aseguran que no ves mas que sombras. Asi que llora tranquilo y espantado de esta nueva realidad,,,nadie se sentirá aludido de tus llantos desesperados.
Es muy difícil adivinar desde dentro de la panza saber que dia es alla afuera. Si podes evitar los días festivos, o los finales de los campeonatos mejor. Nacer después de medianoche es bastante tedioso tanto para la porta bebes como para el partero, y por lo general nadie te viene a visitar sino hasta mañana. Supongo que un jueves o un viernes esta bastante bien para un primerizo como vos.
En tu incomoda espera podras aprovechar para dar algunas sesiones de buceo y algún picadito de futbol. Si podes aprovechar tus tiempos de ocio tratando de escuchar que pasa allí fuera tendras aptitudes para la música, y también para ser un adicto al chusmerio barato, cosa muy útil para ingresar en el circulo de vecinas viejas. Podes practicar sonrisas y llantos, asi conquistaras con mas facilidad a tus seres cercanos.
El Momento del parto…
Un par de días antes deberas empezar un clavado hacia el fondo. Alli encontraras una bolsa que romperas y veras la luz al final del túnel. Esta escena la volveras a ver muchas veces mas a lo largo de tu vida.
La salida será un tanto dramática. Escucharas la voz quejosa y angustiante de una mujer. Sabemos que la primera impresión es la que cuenta. Sera por eso que sentiras toda tu vida que tu madre es una vieja chillona, y tal vez por esto no quieras darle tanta atención. Pero bueno, tenele paciencia. Oiras también otras voces. Una voz muy seria y firme dando ordenes y gritos. No te preocupes que no es para vos…es para tu mama. No es tu papa, es el partero. A tu padre lo veras después…si es que no se fue a ver un partido de futbol o se desmayo (el muy maricon). Generalmente los padres están al lado de la madre, consolándola, pidiendo perdón, jurando que es la ultima vez. Tambien tienen miedo pero no lo quieren mostrar…
Cuando salgas veras por fin a tu madre…estará hecha un asco…transpirada, despeinada, agobiada. Pero por suerte la naturaleza es sabia…cuando naces aseguran que no ves mas que sombras. Asi que llora tranquilo y espantado de esta nueva realidad,,,nadie se sentirá aludido de tus llantos desesperados.
lunes, 8 de septiembre de 2008
El mar y mi mama.
Yo no hacía pié. El agua me tapaba la cabeza. Me chupaba hacia el fondo. Todo tenía un gusto más salado. El mar había decidido tomarme.
La costa se encontraba cada vez más lejos aunque siguiera estando yo en un mismo lugar. Ví a toda la humanidad descansando en la playa indiferente a mi desaparición. Observé la bandera roja en el puesto del salvavidas y hasta pude imaginarme al bañero sentado en una gran mesa con sus colegas comiendo una milanesa con papas fritas. En ese momento entendí que todos ignoraban mi ausencia.
Mi madre se encontraba boca arriba en una reposera disfrutando del sol, alla a lo alto.El cielo y el mar aprovecharon para conspirar en contra mia.
La idea de llegar a ese banco de arena con mi hermano había resultado peligrosa. Al parecer la corriente nos desvió bastante y yo caí en un pozo llamado océano. Mi hermano todavía hacía pié y ajeno a mi situación disfrutaba poder caminar en el agua estando a unas decenas de metros de la costa. Todo un milagro.
Al entender mi hermano que yo empezaba a alejarme más de él me hizo gestos para que me acercara con sus manos. Trató de alcanzarme, pero sus pies prefirieron no saltar a aquel vacío. Me pidió que nadara hacia él, pero el pánico me impedía moverme. Solo podía flotar. Estaba convencido de que era el final. Imaginé mi cuerpo flotando sin vida en el océano. El cielo transformandose en un rosado cementerio celestial y yo finalmente descendiendo bajo el agua, enterrandome, sin ningun rito ni ceremonia.
Luego de que el primogenito de la familia tratara en vano de pedir ayuda a otros 3 chicos que estaban cerca nuestro y estos se alejaran de nosotros desconfiados de la situación, se decide mi hermano a saltar hacía mí. Nadó de modo poco profesional, pero con mucho coraje y valor, y tomó mi mano. Se dió cuenta del peligro en que me encontraba.
Ahora eramos dos víctimas del mar, dos hermanos de la mano, entre la vida y una posible muerte. En ese momento entendí que rapido podemos pasar para el otro lado. La arena y la playa, ahí estaban los vivos,,,,el mar era una tentación, un abismo, un precipicio disfrazado...una invitación a la muerte, a flotar hacia el más allá. Un engaño.
Alcancé a ver a mi mamá parada frente a las aguas, tratando de localizarnos. Al vernos empezó a hacernos señas con los brazos. Creó que trató de alertarnos sobre nuestro alejamiento de la costa, y que el agua nos llevó lejos de nuestro parador. Con una mano acomodándose el traje de baño que a las mujeres siempre se les engancha en la raya del culo, y la otra haciendonos gestos de regresar, la observé con odio y bronca. Solo pude decirle a mi hermano "Mirá que boluda es mamá!"
Fede me tranquilizó y sin soltar mi mano me pidio que pataleemos con nustros pies y con la ayuda delas olas podríamos llegar a la costa. Y asi fué que el mar decidió escupirnos, un poco por nuestro esfuerzo, y el otro por escuchar a mi madre que reclamaba por nosotros.
Al rato ya hacíamos pié los dos, y salimos, agotados, y nos tiramos en la playa exahustos...
"Chicos, no se vayan tan lejos de la costa...No se dieron cuenta que estaban ya en el otro parador,,,luego se pierden y no encuentran nuestra sombrilla!"
La miré y solo le dije,,,"Mamá, yo te quiero mucho, pero a veces sos la tipa más boluda que vi en mi vida!"
La costa se encontraba cada vez más lejos aunque siguiera estando yo en un mismo lugar. Ví a toda la humanidad descansando en la playa indiferente a mi desaparición. Observé la bandera roja en el puesto del salvavidas y hasta pude imaginarme al bañero sentado en una gran mesa con sus colegas comiendo una milanesa con papas fritas. En ese momento entendí que todos ignoraban mi ausencia.
Mi madre se encontraba boca arriba en una reposera disfrutando del sol, alla a lo alto.El cielo y el mar aprovecharon para conspirar en contra mia.
La idea de llegar a ese banco de arena con mi hermano había resultado peligrosa. Al parecer la corriente nos desvió bastante y yo caí en un pozo llamado océano. Mi hermano todavía hacía pié y ajeno a mi situación disfrutaba poder caminar en el agua estando a unas decenas de metros de la costa. Todo un milagro.
Al entender mi hermano que yo empezaba a alejarme más de él me hizo gestos para que me acercara con sus manos. Trató de alcanzarme, pero sus pies prefirieron no saltar a aquel vacío. Me pidió que nadara hacia él, pero el pánico me impedía moverme. Solo podía flotar. Estaba convencido de que era el final. Imaginé mi cuerpo flotando sin vida en el océano. El cielo transformandose en un rosado cementerio celestial y yo finalmente descendiendo bajo el agua, enterrandome, sin ningun rito ni ceremonia.
Luego de que el primogenito de la familia tratara en vano de pedir ayuda a otros 3 chicos que estaban cerca nuestro y estos se alejaran de nosotros desconfiados de la situación, se decide mi hermano a saltar hacía mí. Nadó de modo poco profesional, pero con mucho coraje y valor, y tomó mi mano. Se dió cuenta del peligro en que me encontraba.
Ahora eramos dos víctimas del mar, dos hermanos de la mano, entre la vida y una posible muerte. En ese momento entendí que rapido podemos pasar para el otro lado. La arena y la playa, ahí estaban los vivos,,,,el mar era una tentación, un abismo, un precipicio disfrazado...una invitación a la muerte, a flotar hacia el más allá. Un engaño.
Alcancé a ver a mi mamá parada frente a las aguas, tratando de localizarnos. Al vernos empezó a hacernos señas con los brazos. Creó que trató de alertarnos sobre nuestro alejamiento de la costa, y que el agua nos llevó lejos de nuestro parador. Con una mano acomodándose el traje de baño que a las mujeres siempre se les engancha en la raya del culo, y la otra haciendonos gestos de regresar, la observé con odio y bronca. Solo pude decirle a mi hermano "Mirá que boluda es mamá!"
Fede me tranquilizó y sin soltar mi mano me pidio que pataleemos con nustros pies y con la ayuda delas olas podríamos llegar a la costa. Y asi fué que el mar decidió escupirnos, un poco por nuestro esfuerzo, y el otro por escuchar a mi madre que reclamaba por nosotros.
Al rato ya hacíamos pié los dos, y salimos, agotados, y nos tiramos en la playa exahustos...
"Chicos, no se vayan tan lejos de la costa...No se dieron cuenta que estaban ya en el otro parador,,,luego se pierden y no encuentran nuestra sombrilla!"
La miré y solo le dije,,,"Mamá, yo te quiero mucho, pero a veces sos la tipa más boluda que vi en mi vida!"
Porro y Pizza
El aire estaba pesado. Las gotas de sudor frio me corrían por la espalda desde la nuca. Mi rostro estaba más pálido que de costumbre. Sentí la mirada de todos los presentes que bajaban los ojos para evitar un contacto visual.Qué estarian pensando de mí? Que pensarían de un joven de 18 años con ojos claros y desorbitados?
En frente mío tenia a dos sujetos con los que compartía la mesa. Unas horas antes habíamos estado tocando juntos música en una sala de barrio. Habíamos bebido y grabado la sesión para luego escucharla fumándonos unos porros en la terraza.
No recuerdo si era diciembre, agosto, marzo...si era invierno o verano. Solo recuerdo que era de noche y que estaba de la cabeza.
Por el bajo que sentimos fuimos a buscar refugio en una conocida pizzeria del barrio de Belgrano. Nos sentamos en una mesa cerca del mostrador, pedimos dos grandes de muzarella y dos cervezas grandes.
Yo no podía hablar. Solo pensar y comunicarme telepáticamente. Guido no paraba de hablar. Seguramente estaba más acostumbrado que nosotros a fumar grandes cantidades. Martín trataba de controlar mejor la situacion y chequeaba si habían minas en el recinto. Y me aseguraba "Diego, tenes a todas las minas con vos. No dejan de mirarte!"
"Si, Martín. Me miran por la lamentable imagen que tengo" Pensé.
LLegó la pizza. El mozo la apoyó sobre la mesa con una elegancia como si se tratase de un banquete. Y como si lo hubiesemos ensayado estiramos las manos hacia la pizza al mismo momento. El queso fundido demostró una gran elasticidad, cosa que nos despertó aún más el apetito.
No sé si exagero, pero creo que yo me devoraba las porciones brutalmente, como un dragón comiendose a sus víctimas. Una por una me las metía en la boca y apenas masticaba las porciones.
Mi temperatura corporal subió bastante y empecé a transpirar mas fuerte. Sudaba. Mi cabeza se tambaleaba de un lado hacia otro como dando campanadas. Las miradas martillaban mi cabeza, ya no podía mantenerme sentado.
Al terminar de comer nos trajo la cuenta el mozo, y al notar que estaba poco lúcido para calcular mi parte le pedi a los chicos que paguen por mi...yo tenía un billete de 100 pesos. Al traer el vuelto los tres nos levantamos al mismo tiempo y disparamos hacia la puerta a paso de tortuga.
Ahora los ojos de los curiosos bajaban al suelo y sus bocas murmuraban en voz baja. Con mis sentidos a full sentía todos sus pensamientos...
"mirá como esta este pibe...pobre"
"debe estar puesto con algo"
Caminé hacia la puerta y la tensión subía mas. Podía escuchar la música que habiamos tocado toda la tarde con mis amigos y logré entendes ciertos ritmos y armonías. Todo lo que habíamos hecho no era tan claro, algo opacaba la música, la ahogaba. Faltaba visibilidad, una nube gris me cegó la vista. Me desplomé. Caí al piso como una manzana cae al suelo por la ley de la gravedad.
No sé si caí de frente, o en mis piernas, solo sé que me derrumbé. Al despertar las miradas seguían allí. Esta vez con una razon. Guido me cacheteaba y me hablaba..."Diego, Diego,,,Arriba, chabón"
La nube se iba, el calor también. Unas chicas me pasaron una botella de 7up. Me la tomé de fondo blanco. Sonreí a causa de la vergüenza que sentí por tomarme todo el contenido. Me puse en pie. El mozo me pregutno que me pasaba, que tenía...Debe haber sido el calor del horno, concluimos los dos. Salí de la pizzería y las miradas se apagaron. Regresé a casa recordando que Martín me aseguró que al estar en el piso, ante un silencio general, yo dejé salir un pedo. Nunca supe si esto fue cierto...y tal vez nunca lo sabré, ya que por esas cosas de la vida, Martín ya no es mi amigo.
En frente mío tenia a dos sujetos con los que compartía la mesa. Unas horas antes habíamos estado tocando juntos música en una sala de barrio. Habíamos bebido y grabado la sesión para luego escucharla fumándonos unos porros en la terraza.
No recuerdo si era diciembre, agosto, marzo...si era invierno o verano. Solo recuerdo que era de noche y que estaba de la cabeza.
Por el bajo que sentimos fuimos a buscar refugio en una conocida pizzeria del barrio de Belgrano. Nos sentamos en una mesa cerca del mostrador, pedimos dos grandes de muzarella y dos cervezas grandes.
Yo no podía hablar. Solo pensar y comunicarme telepáticamente. Guido no paraba de hablar. Seguramente estaba más acostumbrado que nosotros a fumar grandes cantidades. Martín trataba de controlar mejor la situacion y chequeaba si habían minas en el recinto. Y me aseguraba "Diego, tenes a todas las minas con vos. No dejan de mirarte!"
"Si, Martín. Me miran por la lamentable imagen que tengo" Pensé.
LLegó la pizza. El mozo la apoyó sobre la mesa con una elegancia como si se tratase de un banquete. Y como si lo hubiesemos ensayado estiramos las manos hacia la pizza al mismo momento. El queso fundido demostró una gran elasticidad, cosa que nos despertó aún más el apetito.
No sé si exagero, pero creo que yo me devoraba las porciones brutalmente, como un dragón comiendose a sus víctimas. Una por una me las metía en la boca y apenas masticaba las porciones.
Mi temperatura corporal subió bastante y empecé a transpirar mas fuerte. Sudaba. Mi cabeza se tambaleaba de un lado hacia otro como dando campanadas. Las miradas martillaban mi cabeza, ya no podía mantenerme sentado.
Al terminar de comer nos trajo la cuenta el mozo, y al notar que estaba poco lúcido para calcular mi parte le pedi a los chicos que paguen por mi...yo tenía un billete de 100 pesos. Al traer el vuelto los tres nos levantamos al mismo tiempo y disparamos hacia la puerta a paso de tortuga.
Ahora los ojos de los curiosos bajaban al suelo y sus bocas murmuraban en voz baja. Con mis sentidos a full sentía todos sus pensamientos...
"mirá como esta este pibe...pobre"
"debe estar puesto con algo"
Caminé hacia la puerta y la tensión subía mas. Podía escuchar la música que habiamos tocado toda la tarde con mis amigos y logré entendes ciertos ritmos y armonías. Todo lo que habíamos hecho no era tan claro, algo opacaba la música, la ahogaba. Faltaba visibilidad, una nube gris me cegó la vista. Me desplomé. Caí al piso como una manzana cae al suelo por la ley de la gravedad.
No sé si caí de frente, o en mis piernas, solo sé que me derrumbé. Al despertar las miradas seguían allí. Esta vez con una razon. Guido me cacheteaba y me hablaba..."Diego, Diego,,,Arriba, chabón"
La nube se iba, el calor también. Unas chicas me pasaron una botella de 7up. Me la tomé de fondo blanco. Sonreí a causa de la vergüenza que sentí por tomarme todo el contenido. Me puse en pie. El mozo me pregutno que me pasaba, que tenía...Debe haber sido el calor del horno, concluimos los dos. Salí de la pizzería y las miradas se apagaron. Regresé a casa recordando que Martín me aseguró que al estar en el piso, ante un silencio general, yo dejé salir un pedo. Nunca supe si esto fue cierto...y tal vez nunca lo sabré, ya que por esas cosas de la vida, Martín ya no es mi amigo.
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